Cómo Funciona ?
Descubre el Poder de la Tecnología FIR
Moléculas de Agua
Una vez absorbidos, los rayos FIR pueden interactuar con las moléculas de agua que constituyen el 70% de nuestro cuerpo. En nuestro cuerpo, el agua tiene la función de transportar los nutrientes al interior de las células y expulsar las toxinas de ellas.
Normalmente, las moléculas de agua del cuerpo humano tienden a agruparse en «racimos», lo que hace que la expulsión de residuos y el transporte de nutrientes sean muy lentos. La irradiación FIR permite dividir los cúmulos en moléculas individuales, que se moverán más rápidamente y entrarán en las células con mayor facilidad.
Como resultado, las células están más nutridas, oxigenadas y desintoxicadas. Esto conduce a una mayor oxigenación e hidratación de los tejidos y, automáticamente, a una curación más rápida del tejido dañado y a niveles más bajos de inflamación. La reducción del estado inflamatorio también conduce automáticamente a una reducción del dolor. La sangre, compuesta principalmente de una parte acuosa, también fluye más fácilmente en contacto con los rayos FIR, lo que conduce a una mejora de la circulación.
Óxido Nítrico Endotelial
La exposición a los rayos FIR estimula la producción de óxido nítrico. Esta molécula gaseosa es muy importante, ya que tiene un efecto vasodilatador aumentando el flujo sanguíneo lo que proporciona un aumento de oxigenación en los tejidos provocando un efecto analgésico y anti-inflamatorio.
Estimulación de Órganos
La frecuencia emitida por los rayos FIR es capaz de estimular diferentes órganos internos de nuestro cuerpo como la glándula pineal encargada de la producción de una hormona denominada serotonina a través de la cual , y debido a un proceso químico de metilación , se obtiene la melatonina, denominada la hormona del sueño.
Esta glándula interviene en la regulación de la presión arterial, el flujo sanguíneo, la regulación del sistema inmunitario, la función cerebral, el apetito , la digestión y el sueño.